
Brazalete de pluma de papagayo, plata dorada e hilo de seda.
“Cuenta un mito precolombino
que una bandada de pájaros volaba en picado sobre un cultivo en la selva,
donde trabajaban unos indios.
Un hombre tiró un tronco al pájaro más cercano.
El pájaro cayó al suelo,
pero cuando los indios fueron a verlo,
se encontraron un hombre moribundo: era un chamán.”
Gerardo Reichel–Dolmatoff
(Del estudio iconográfico: “Orfebrería y chamanismo”)Los aztecas adoraban literalmente las plumas. Las usaban frecuentemente como ornamento así como también los élitros de escarabajo, les garras de jaguar y multitud de objetos de origen animal. Pero la cultura mexicana no concebía el arte por el arte: todos estos elementos significaban la presencia de los espíritus auxiliares del chamán, es decir, simbolizaban los poderes chamánicos.
Mi interés por las plumas nació fruto de mi colaboración en el proyecto “Orfebreria Precolombina i Disseny Contemporani”, organizado por el Institut Català de Cooperació Iberoamericana, junto con la UAB y el FAD. Este brazalete fue mi propuesta para la posterior exposición que se celebró en la Sala Fòrum dels Àngels del FAD.
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